Introducción al FireWire |
| Con el avance y desarrollo de las nuevas tecnologías
ha llegado un momento en el que se ha hecho necesaria la búsqueda
de algún mecanismo alternativo que posibilite que la transferencia
de información entre ordenador y dispositivos se realice de una
forma más rápida y sencilla que con los actuales puertos
serie y paralelo. Cualquier ordenador, independientemente del número
de periféricos a los que se encuentre conectado, guarda hoy en
día una analogía global con todos los demás. Nos
referimos a la maraña más o menos grande, de cables que
nos podemos encontrar si miramos detrás de la CPU. Actualmente, los vehículos para el intercambio de información entre los periféricos más utilizados son los puertos serie RS-232 y el paralelo. Mientras que el primero envía información bit a bit, el segundo lo hace 8 veces más rápido. Evidentemente estas tasas de transferencia son demasiado lentas para la avalancha de información que se tiene que transmitir en uno y otro sentido. Sin embargo, desde hace hace ya bastante tiempo estamos oyendo hablar del estándar USB (Universal Serial Bus) y del IEEE 1394. Ambas tecnologías, aunque no muy extendidas aún, prometen grandes y revolucionarias prestaciones además de una gran facilidad de manejo.
El USB, por su parte, tiene la capacidad de enlazar en serie hasta un total de 127 periféricos operando simultániamente. Puede trabajar a dos velocidades de transferencia distintas. En función del ancho de banda que precise el periférico en cuestión, se le asignará una u otra velocidad. En principio el estándar está pensado para facilitar la vida al usuario con el objeto de que sea capaz de conectar cualquier periférico de una forma mucho más sencilla y versátil.
Por otro lado, encontramos una segunda tecnología, el IEEE 1394, que complementa al USB aumentando y mejorando la conectividad para un gran conjunto de periféricos que requieren altos anchos de banda, como cámaras de vídeo, unidades de almacenamiento masivo de información, dispositivos móviles e incluso PCs. No obstante y aun formando parte de las especificaciones de Intel para PC-99, es ahora cuando realmente se está empezando a desarrollar lo que en un principio parecía que no iba a pasar de ser un mero proyecto.
La recomendación número 1394 del Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE) fue desarrollado a principios de los 90 por Apple. En líneas generales, se trata de un estándar de comunicación escalable, flexible, fácil de usar y de bajo coste. Su aparición se vio motivada por la proliferación cada vez más acentuada del trabajo con grandes volúmenes de información, que hizo imprescindible idear algún estándar de conexión que facilitase la transmisión de datos de una manera más fluida y sencilla. Con unas tasas de transferencia impensables para un cable serie, surgió el estándar IEEE 1394, el cual ha sido bautizado por Apple con el nombre de FireWire.
En primer lugar debemos comentar que estamos hablando de un estándar de conexión digital, por lo que no necesita convertir la señal para transmitirla. Además, todo esto se encuentra implementado dentro de un delgado cable serie, fácil de manejar y que no necesita terminadores ni sistemas de configuración complicados. Se trata de una solución que se enchufa en caliente y permite conectar y desconectar los dispositivos mientras el bus está activo.
Con una arquitectura escalable, el estándar define un ancho de banda de 100, 200 y 400 Mbps, además de admitir múltiples velocidades dentro de un único bus. Por otra parte, IEEE 1394 acepta cualquier dispositivo independiente del ancho de banda que éste requiera, ya que el sistema es capaz de correr a diferentes velocidaes. No es lo mismo el ancho de banda que precisa, por ejemplo, un micrófono que el que exíge una cámara de vídeo y, sin embargo, los dos podrían estar conectados simultániamente al mismo canal. Otra de las capacidades que aporta FireWire es la flexibilidad y versatilidad con la que puede funcionar, puesto que soporta tanto la implantación de un bus lineal, coma a través de un sistema en árbol. Con esto, podemos encontrar diferentes dispositivos unidos unos con otros en línea, o complicados sistemas de conexión en una estructura de tipo árbol en las que se combinen conexiones punto a punto junto con bifurcaciones hacia otros periféricos hasta un máximo de 63 elementos conectados. El IEEE 1394 dispone de 16 aparatos o mecanismos físicos por sistema. La longitud de cada una de las líneas de transmisión (longitud del cable) es de 4,5 metros. No obstante, dado que la información puede ser transferida y dispuesta de un aparato a otro, 16 aparatos equivalen a una longitud de líneas máxima de 72 metros. De otro lado, el sistema soporta dos tipos diferentes de transmisión de datos: asíncrona o isócrona.
La transmisión asíncrona se utiliza para cargar o almacenar programas, entre otras cosas. Una de las ventajas del IEEE 1394 es el hecho de trabajar con canales de datos isócronos, lo que garantiza la transferencia de información en un determinado lapso de tiempo. Esto está especialmente indicado para las aplicaciones multimedia en las que la posible interrupción momentánea del testigo de información obliga a tener que disponer de memorias de tipo buffer.
La estructura del IEEE 1394 se basa en seis cables emparejados. Dos de ellos se encargan de administrar la alimentación, que puede variar entre 8 y 40 voltios de corriente continua. Mientras, los otros cuatro cables se dividen en dos pares trenzados y cada uno de ellos se encuentra protegido por una capa de plástico que lo independiza del resto. Mediante este entramado se consigue que, en el caso de que uno de los dispositivos conectados se apague o simplemente deje de funcionar, el resto de los periféricos se mantengan activos, algo interesante si pensmos que estamos hablando de una tipología en serie.
Como ya apuntabamos anteriormente, el FireWire está diseñado para transmitir datos digitales. Estos aparatos o mecanismos pueden ser de naturaleza muy dispar. El IEEE 1394, incluso dispone de dos canales para transmitir la energía necesaria (alimentación) para los diferentes equipos conectados al sistema. La función exclusiva del FireWire es la de suministrar un paquete de datos a un receptor. Para el estándar de transmisión es totalmente irrelevante el tipo de datos a transmitir (imágenes, texto, programas, señales de control). El interfaz no tiene en cuenta si el destinatario es capaz de leer el contenido de un paquete correctamente empaquetado y enviado. Estas "Reglas de Comunicación" entre cada uno de los aparatos y de los distintos tipos de datos han de ser reguladas por subespecificaciones de cada equipo en cuestión.
Tanto el "empaquetado" como el "desempaquetado" de los datos han de ser tratados por los aparatos que realizan la comunicación. El FireWire tiene un "Servicio Especial". Los datos de tiempo crítico, como vídeo o audio, tienen alta prioridad. Los datos de tiempo crítico (isócronos) son datos que tienen que ser transferidos del emisor al receptor dentro de un periodo de tiempo determinado, por ejemplo tiempo real. El FireWire garantiza la puntual transmisión de datos en un periodo limitado de tiempo, distinguiendo entre datos isócronos (tiempo crítico) y datos asíncronos. Los datos asíncronos, como el texto, no tienen tanta prioridad porque las interrupciones breves no tienen efectos reales.
De momento, los únicos ordenadores que se están comercializando con conectores FireWire en sus placas son los Power G3 de Macintosh, la línea profesional de Apple, aunque la firma también proporciona tarjetas PCI que incorporan esta tecnología. En formato PC aún no hay constancia de que se estén implementando en placa.
Por contra, existe ya una larga línea de productos que están disponibles en le mercado además de muchos otros que lo estarán en poco tiempo. En este sentido, diferenciaremos entre los dedicados a imagen digital y los específicos de almacenamiento de datos. Grandes empresas como Canon o Kodak ya tienen disponibles toda una serie de soluciones. |