Las fuentes de sonido e imagen constituyen la cabecera
de un sistema de Cine en Casa, y principalmente son: una cinta de video
HI-FI codificada con Dolby Surround, una emisora de TV estéreo,
una emisora de TV digital, o un DVD.
La señal de la fuente de sonido e imagen es enviada al equipo de audio (normalmente denominado receptor/amplificador
AV), que se encarga de decodificarla mediante alguno de los sistemas estandarizados,
y así amplificar todos los canales proporcionados por el sistema
de codificación. Los sistemas de decodificación más
difundidos en el mercado son: Dolby Surround, Dolby Pro-Logic, Dolby Digital
AC-3, DTS y MPEG.
Por último están los altavoces. Lo
normal es un sistema de Cine en Casa con 5 altavoces: 2 frontales, 2 posteriores
o surround y 1 central. A veces, se puede completar esta configuración
con un subwoofer (que aconsejamos sea autoamplificado).
Es el altavoz central el que soporta la gran mayoría de los diálogos,
mientras que los dos frontales aportan "movimiento", ya que
el sonido viaja de uno a otro acompañando al desplazamiento de
la imagen.
Los dos altavoces posteriores o surround son los que confieren la espacialidad
al sonido, con sonidos de ambiente, apariciones de sonido por detrás
antes de entrar en plano, etc. Debido a la diferencia de funciones entre
los 5 altavoces de un sistema es muy recomendable instalar los altavoces
adecuados para cada segmento. |